Boletín Nº 48
JULIO 2010
Santo Tomas Informa
Vida de Santo Tomás
Vida de Santo Tomás

Milagros tras su muerte

Durante tres días después de la muerte de fray Tomás, los monjes velaron al difunto hasta su sepultura. En ese breve tiempo sucedieron tres hechos milagrosos que relatan los testigos y que ponen de manifiesto la santidad de vida de nuestro protagonista.

El primero ocurrió en Colonia, donde el Maestro Alberto Magno supo de su muerte de forma sobrenatural el 7 de marzo. En presencia de varios monjes del convento ese día el P. Alberto comenzó a llorar de repente. Al preguntarle por el motivo respondió: “Fray Tomás de Aquino, hijo mío en Cristo, que ha sido luz de la Iglesia, ha partido de este mundo”.

El segundo ocurrió en la abadía de Fossanova, en la misma habitación donde falleció. El subprior fray Juan de Florentino, que había perdido la vista, besó con devoción los pies de Tomás. Como le aconsejaran que acercara sus ojos a los de fray Tomás, que ya tenía fama de santo, al hacerlo, “de repente recobró la vista”, con la cual pudo aún servir a la Iglesia 30 años más.

Inexplicable es también el tercer hecho. Sucedió así: al sacar los monjes el ataúd a la puerta del monasterio para que las mujeres pudieran verlo y velarlo durante un rato, el mulo sobre el que había viajado Tomás, oyó sus lamentos y cortando al cuerda que lo mantenía atado en el establo, acudió junto al féretro y sin estar enfermo murió a sus pies.

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